A lo largo de la historia, muchos padres han elegido los nombres de sus hijos en función de las festividades religiosas. Esta tradición se mantiene vigente entre católicos y ortodoxos, quienes suelen felicitar a las personas en su onomástico, es decir, en el día dedicado a su santo. Las famosas "Mañanitas" incluyen una estrofa que resalta esta costumbre al decir: "Hoy por ser día de tu santo te las cantamos aquí...".
El término onomástico se refiere a la celebración del día en que se recuerda a un santo. Aunque es común confundirlo con un cumpleaños, el onomástico se centra exclusivamente en la lista de nombres del santoral. Cada día del año se honra a aquellos hombres y mujeres que, por sus acciones y valores, han sido reconocidos por la Iglesia y han llegado a ser canonizados o beatificados, convirtiéndose en un ejemplo de virtud y moralidad.
Hoy, 22 de febrero, se conmemoran a varios santos, entre ellos a san Maximiano, obispo de Ravena, quien se destacó por su compromiso con la unidad de la Iglesia y su lucha contra las herejías de su tiempo. Además, se celebran a la beata Isabel de Francia y a santa Margarita de Cortona, ambas del siglo XIII. La canonización, un proceso que incluye una profunda investigación sobre la vida del candidato, ha evolucionado desde la antigüedad, y se requiere que el nombrado haya realizado al menos dos milagros para ser reconocido oficialmente como santo. La última canonización fue en octubre de 2019, cuando el Papa reconoció a dos nuevas santas, destacando la relevancia del catolicismo en el mundo actual, con más de 1.360 millones de fieles según el Vaticano.



