A lo largo de la historia, es común que muchos padres elijan el nombre de sus hijos en base a la festividad de un santo correspondiente, una práctica que aún perdura entre católicos y ortodoxos. En este contexto, es habitual que se felicite a aquellos que llevan el nombre del santo que se conmemora en el día, lo que resuena en canciones tradicionales como las 'Mañanitas', donde se celebra la ocasión especial.

El término onomástico se refiere al día en que se honra a un santo específico, aunque suele confundirse con el cumpleaños, lo cual no es correcto. Este día es una oportunidad para rendir homenaje a aquellos hombres y mujeres que, por sus virtudes y acciones, han sido reconocidos por la Iglesia y forman parte del santoral.

El 20 de febrero se recuerda a la beata Jacinta Marto, originaria de Ajustrel, Portugal, quien, a una edad temprana, enfrentó con valentía una grave enfermedad, mostrando una profunda devoción a la Virgen María. Además, este día también se celebran otros santos y mártires como San Euquerio de Orleáns, la beata Julia Rodzinska, San Serapión de Alejandría, San León de Catania y San Eleuterio de Tournai, entre otros. La canonización de estos individuos se lleva a cabo a través de un proceso riguroso que incluye varios pasos hasta alcanzar el reconocimiento público y la veneración en el ámbito de la fe.