El Ejército Mexicano, que se estableció el 19 de febrero de 1913, permitió la incorporación de mujeres en sus filas de manera oficial a partir de 1934, marcando un importante hito en su historia. La primera mujer en registrarse fue parte de la dependencia de Intendencia General, y en 1938 se fundó la Escuela para Enfermeras del Ejército, la primera institución militar que admitió exclusivamente a mujeres.

Desde entonces, la participación femenina en el Ejército ha ido en aumento, aunque hasta hace poco no se había registrado el ascenso de una mujer al rango de General de Brigada en más de un siglo. Este avance significativo se materializa con la designación de Olga Lidia Juárez Patiño, una médica militar que actualmente dirige el Hospital Militar de Especialidades de la Mujer y Neonatología.

El rango de General de Brigada, uno de los más altos en la jerarquía militar, implica la responsabilidad de comandar una brigada compuesta por miles de efectivos y tomar decisiones estratégicas. Con su nuevo cargo, Juárez se coloca a un paso de alcanzar la Secretaría de la Defensa Nacional, lo que subraya la importancia de su rol y la posibilidad de que una mujer ocupe la máxima autoridad militar en México en un futuro cercano.