El caso de David Felipe Acosta ha tomado un nuevo rumbo tras su reciente aparición. Luego de varios días de incertidumbre y búsqueda, el joven de 27 años fue encontrado con vida, pero su historia ha generado un debate entre su familia y las autoridades, que han descartado la hipótesis de un secuestro.
Acosta, ingeniero de petróleos y empleado de una multinacional de seguros, había desaparecido el 1 de marzo. Su ausencia provocó la activación inmediata de protocolos de búsqueda y la intervención de la Sijín. Mientras tanto, sus familiares expresaban su temor por un posible hecho delictivo.
La madre del joven, Piedad Botina, declaró que su hijo fue víctima de un secuestro, describiendo cómo, según su relato, fue abordado y agredido por un grupo en una camioneta. No obstante, esta versión fue rechazada por la Policía Metropolitana de Bogotá. Según el brigadier general Giovanni Cristancho, las indagaciones apuntan a que Acosta salió de la ciudad por su propia voluntad y no ha habido evidencia de extorsiones. Aún se investigan las razones que llevaron a su desaparición y los problemas financieros que podría haber estado enfrentando.



