La arqueología continúa desvelando los misterios de las antiguas civilizaciones que habitaron el actual territorio peruano. En un reciente proyecto de investigación llevado a cabo en la región de Áncash, se están obteniendo valiosos datos sobre la vida cotidiana y la organización social de la sociedad Huaylas, que floreció en el Callejón de Huaylas durante el Periodo Intermedio Tardío. Este esfuerzo académico, que se desarrolla en la Cordillera Negra, busca enriquecer nuestro entendimiento sobre estas poblaciones prehispánicas.
El equipo de investigación, conformado por académicos, docentes y estudiantes de la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo (Unasam), se dedica a realizar excavaciones sistemáticas que permiten el análisis de materiales arqueológicos. Este enfoque integral no solo busca rescatar artefactos del pasado, sino también complementarlos con información histórica proveniente de documentos de la época, permitiendo así una visión más completa de la cultura Huaylas. La labor se desarrolla con el respaldo de la población local, lo que resalta la importancia de la colaboración comunitaria en el ámbito de la investigación científica.
El proyecto, titulado "Los contextos domésticos y las dinámicas socioculturales de las sociedades del Callejón de Huaylas durante el Periodo Intermedio Tardío en la Cordillera Negra–Huaraz", se centra en cinco sitios arqueológicos específicos dentro de la Comunidad Campesina de Huamarín. Este enfoque permite a los investigadores no solo descubrir artefactos, sino también comprender las interacciones sociales y económicas que daban forma a la vida de los antiguos habitantes de la región. La dirección del proyecto está a cargo del Mag. Ilder Cruz Mostacero, quien ha destacado la relevancia de generar evidencias científicas que ayuden a contextualizar la historia de la sociedad Huaylas.
La investigación ha sido autorizada por el Ministerio de Cultura mediante una resolución oficial, que permite la realización de estudios arqueológicos por un período de un año. Esta autorización formal es crucial para garantizar que las excavaciones se realicen de acuerdo con los estándares científicos y éticos, lo que asegura la preservación del patrimonio cultural. Las actividades de campo incluyen no solo excavaciones, sino también el registro detallado de cada hallazgo, lo que resulta fundamental para las futuras evaluaciones y análisis dentro del marco científico.
Uno de los aspectos más significativos de este proyecto es la formación académica que brinda a los estudiantes involucrados. La participación directa de futuros profesionales en el ámbito de la arqueología no solo contribuye a su desarrollo personal y profesional, sino que también enriquece el acervo científico regional. Esta conexión entre la educación y la investigación es esencial para el avance del conocimiento arqueológico en Perú, donde la historia y la cultura son vastas y complejas.
El Mag. Ilder Cruz Mostacero ha subrayado que uno de los principales objetivos es profundizar en el entendimiento de la sociedad Huaylas a través de las evidencias recolectadas. La información obtenida de excavaciones arqueológicas se considera fundamental para conocer mejor las dinámicas sociales, económicas y culturales de esta antigua civilización. A medida que el proyecto avanza, se espera que se revelen nuevos hallazgos que no solo resalten la importancia de la sociedad Huaylas, sino que también aporten un valor significativo al conocimiento histórico de la región y del país en su conjunto.



