Este domingo, un ataque con un misil balístico lanzado desde Irán dejó un saldo trágico de nueve muertos en una sinagoga ubicada en Beit Shemesh, una ciudad cercana a Jerusalén. Las víctimas se encontraban resguardándose en un refugio antibombas al momento del impacto, que resultó ser el más devastador contra civiles desde que se reanudaron las hostilidades entre Israel e Irán hace dos días.

El ataque se produjo alrededor de las 14:00 horas locales. Según informaron fuentes del servicio de ambulancias Magen David Adom, ocho personas murieron en el lugar de la explosión, mientras que una novena víctima falleció poco después en un hospital. Al menos 28 heridos, entre ellos un niño de cuatro años con lesiones moderadas, fueron trasladados a centros médicos en Jerusalén.

El jefe de policía del distrito de Jerusalén, Avshalom Peled, confirmó que la mayoría de los fallecidos se hallaban dentro del refugio al momento del impacto. A pesar de que estos refugios suelen ofrecer protección, no fueron suficientes ante un ataque directo de misiles balísticos, como se evidenció en conflictos anteriores. Este ataque se suma a la creciente cifra de víctimas israelíes en el contexto de la Operación Roaring Lion, que ha intensificado las acciones militares entre Israel y Estados Unidos contra objetivos en Irán.