Nueva EPS ha respondido parcialmente a la Procuraduría General de la Nación en relación al caso de Kevin Arley Acosta Pico, un niño de siete años que padecía hemofilia A severa y que lamentablemente falleció tras un accidente en bicicleta. En un documento enviado el 20 de febrero de 2026, el agente interventor Óscar Gálvez detalló que la entidad solo abordó algunos de los puntos solicitados, mientras que otros se encuentran en proceso de recopilación.

La EPS aclaró que el caso de Kevin sigue siendo objeto de análisis por parte de las autoridades competentes. El menor fue atendido inicialmente en un centro de salud en Pitalito, donde ingresó tras sufrir un trauma craneoencefálico. Debido a la complejidad de su situación y la falta de servicios especializados, se gestionó su remisión a una institución de mayor capacidad. Según la entidad, este proceso se llevó a cabo en un total de 12 horas desde que se emitió la orden de referencia.

El trayecto de Kevin comenzó el 8 de febrero de 2026, cuando fue admitido en la ESE Camilo Trujillo Silva a las 6:56 p.m. y posteriormente fue trasladado a Pitalito a las 7:30 p.m., ingresando a ese centro a las 9:10 p.m. Ante la necesidad urgente de atención por su hemofilia, se solicitó su remisión a las 11:23 p.m. Después de varios intentos, su caso fue finalmente aceptado por la Fundación Hospital de la Misericordia en Bogotá. Sin embargo, durante el traslado, el niño sufrió complicaciones críticas, incluyendo un paro cardiorrespiratorio, y falleció el 13 de febrero.

Desde Nueva EPS se aseguró que la remisión se realizó conforme a los lineamientos establecidos en el sistema de referencia y contrarreferencia y se afirmaron que no se detectaron fallas en la gestión. En respuesta a la situación, la Procuraduría ha solicitado a la Superintendencia Nacional de Salud intensificar la vigilancia sobre los planes de acción de la EPS, dado el creciente interés por mejorar el acceso y la calidad de los servicios para los más de 11 millones de afiliados que posee la entidad.