Al menos tres personas murieron este martes durante una nueva oleada de ataques atribuidos por las autoridades rusas al Ejército de Ucrania contra la región de Briansk y la península de Crimea, anexionada por Moscú en 2014. Según el Ministerio de Defensa ruso, los sistemas de defensa antiaérea interceptaron 389 drones en las últimas horas, incluidos varios en la región de Moscú.

El gobernador de Crimea, Sergei Aksionov, informó que dos personas murieron y otra resultó herida en Simferopol como consecuencia de lo que describió como “otro ataque enemigo”. El funcionario expresó sus condolencias a los familiares y allegados de las víctimas, aunque no difundió más detalles sobre el episodio.

En tanto, el gobernador interino de Briansk, Yegor Kovalchuk, señaló que un hombre murió durante un ataque contra una estación de servicio en la localidad de Starodub. El hecho también dejó tres heridos, según la información difundida por las autoridades regionales.

Los ataques contra la región de Moscú serían los primeros registrados desde la suspensión de tres días dispuesta durante la reciente visita de enviados del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a Rusia y Ucrania, en el marco de los intentos por impulsar un acuerdo de paz. A su vez, autoridades ucranianas denunciaron dos muertos y diez heridos por bombardeos rusos contra Kiev, también los primeros desde el fin de esa pausa.