James Copenhaver, uno de los hombres heridos durante el intento de asesinato contra Donald Trump en un acto de campaña en Butler, Pensilvania, murió el jueves a los 76 años. El episodio ocurrió en 2024, meses antes de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, cuando el entonces candidato fue atacado durante una actividad proselitista.

La muerte fue confirmada por la familia y por el propio Trump, quien recordó a Copenhaver como “un verdadero patriota estadounidense” y calificó su fallecimiento como “una pérdida tremenda”. En un mensaje publicado en redes sociales, el presidente estadounidense sostuvo que el hombre había demostrado valentía y había mantenido una actitud positiva pese a las dificultades que enfrentó después de resultar herido.

Trump también afirmó que Copenhaver y otras personas heridas o afectadas por el ataque permanecieron unidas en defensa de los valores de “libertad y justicia”. “Su legado imborrable de amor y devoción perdurará para siempre”, escribió, antes de enviar sus condolencias a la familia, en especial a su esposa, Marianne.

Según informó el abogado Joseph Feldman, Copenhaver murió en un hospital rodeado por sus seres queridos. La familia destacó su dedicación a Estados Unidos, a la que consideró una parte fundamental de su vida.