La mononucleosis infecciosa, comúnmente denominada "enfermedad del beso", es una infección viral que afecta principalmente a jóvenes y adolescentes. Aunque generalmente no presenta complicaciones graves, esta enfermedad puede generar un considerable malestar y una fatiga prolongada que puede durar varias semanas.

El responsable de esta infección es el virus de Epstein-Barr (VEB), que pertenece a la familia de los herpesvirus. La transmisión del virus ocurre principalmente a través de la saliva, lo que justifica su apodo popular. El contagio se puede dar al besar a una persona infectada o al compartir objetos como vasos y utensilios. Tras ingresar al organismo, el virus se multiplica en ciertos glóbulos blancos y su período de incubación oscila entre cuatro y seis semanas, lo que significa que los síntomas pueden tardar en aparecer.

Aunque muchas personas contraen el virus a lo largo de su vida sin mostrar síntomas, los adolescentes y adultos jóvenes son más propensos a experimentar los signos típicos de la mononucleosis. Estos síntomas incluyen fatiga extrema, fiebre, dolor de garganta severo y ganglios linfáticos inflamados, especialmente en el cuello. La hinchazón de las amígdalas y el agrandamiento del bazo son otros síntomas destacados, ya que un bazo inflamado puede resultar en riesgos si se realizan actividades físicas intensas. Si bien las complicaciones graves son raras, pueden surgir problemas como inflamación hepática o anemia, por lo que es aconsejable consultar a un médico ante síntomas persistentes.