La ministra española de Sanidad, Mónica García, afirmó que la responsabilidad por la protección de las fronteras es compartida, aunque señaló también a Marruecos por la entrada masiva de migrantes registrada durante julio. Según sostuvo, el país vecino pudo haber actuado directamente o haber permitido el ingreso de personas a través de la frontera. “Tenía la llave de la puerta y, o la ha abierto, o la ha dejado abierta”, expresó.

García cuestionó además la externalización de los servicios de protección fronteriza que, según planteó, promueve Europa. En ese sentido, calificó como un “fallo” el esquema aplicado al control de la “única frontera terrestre con África” y remarcó que Marruecos tiene una responsabilidad que debería analizarse más allá de que luego se determine si existió una participación directa o indirecta.

La ministra también sostuvo que nadie logró dimensionar la magnitud de los hechos ocurridos el 30 y el 31 de julio en la ciudad autónoma de Ceuta. A su entender, tampoco el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) previó el alcance de la situación: ante una alerta de esas características, envió un mensaje por WhatsApp al jefe de Gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, una respuesta que García consideró insuficiente frente a la dimensión de la crisis.