El rey Mohamed VI de Marruecos advirtió este viernes que el vínculo con España constituye una “elección soberana” de Rabat y un “compromiso voluntario”, por lo que no puede quedar condicionado por “amenazas” ni “chantajes”. Además, cuestionó la “instrumentalización” de los acontecimientos ocurridos en Ceuta durante julio y criticó la demora en la repatriación de menores.

El monarca se refirió por primera vez públicamente a la crisis del verano durante su discurso por la apertura de la nueva legislatura, posterior a las elecciones celebradas el 23 de septiembre. En ese contexto, denunció las “declaraciones irresponsables de ciertos medios políticos y mediáticos” y consideró que hubo una “instrumentalización flagrante de la situación”.

Durante julio, más de 80.000 migrantes ingresaron desde Marruecos a Ceuta. Mohamed VI no mencionó expresamente a la ciudad autónoma en su discurso, aunque los Reyes de España tienen previsto visitarla por primera vez el próximo 13 de octubre. Sus declaraciones se produjeron en línea con el comunicado difundido semanas atrás por el Ministerio de Exteriores marroquí y con las expresiones de su titular, Naser Burita, quienes habían cuestionado la postura del Partido Popular frente a la crisis de Ceuta y el papel de Marruecos.

El rey insistió en que la relación bilateral no puede estar sometida a presiones provenientes del otro lado del estrecho de Gibraltar. La referencia se produjo en un momento de tensión entre ambos países por la llegada masiva de migrantes y por las dificultades vinculadas con el retorno de menores a Marruecos.