Las máscaras son una de las marcas distintivas del estudio de diseño Bob Basset, creado en 1989 por los hermanos ucranianos Serhii y Oleg Petrov. Sin embargo, la pieza que lleva una modelo mientras recorre el complejo museístico nacional de arte y cultura Mystetskyi Arsenal, en Kiev, propone una lectura que excede la identidad del sello.
De apariencia futurista, el diseño reúne ecos de la Primera Guerra Mundial y del temor a las armas químicas. En sus formas también aparece la persistencia de la violencia bélica, como si el pasado proyectara sus amenazas sobre el presente y el futuro. La imagen fue tomada durante la Semana de la Moda Ucraniana, celebrada en un momento de recrudecimiento de la invasión rusa.
La escena también remite a otra ciudad asediada. Hace 33 años, durante el desfile de Miss Sarajevo, jóvenes vestidas con trajes de baño levantaban una pancarta con la frase “Don’t let them kill us” —“No dejen que nos maten”—. En Kiev, la pasarela no exhibe súplicas: la máscara y la actitud de la modelo expresan una resiliencia feroz frente a la guerra.



