La trágica muerte de Jhon Willer Grandez Aguilar en el Centro de Rehabilitación Cristiano, situado en el caserío Tres de Octubre, La Banda de Shilcayo, ha generado una profunda conmoción entre sus familiares y la comunidad. La autopsia realizada al joven reveló que falleció por asfixia mecánica, lo que ha llevado a la apertura de una investigación para determinar las circunstancias detrás de este lamentable suceso.
La madre de Grandez Aguilar ha cuestionado la versión oficial que sugiere un deceso natural, pidiendo a las autoridades que se realice una indagación exhaustiva. La familia sostiene que el joven presentaba evidentes signos de maltrato, como marcas visibles en su rostro y brazos. En este contexto, el doctor José Lazo comentó que se llevaron a cabo pruebas de luminol en el lugar, las cuales indicaron que se había limpiado sangre, lo que podría sugerir la posibilidad de un homicidio.
El local del centro de rehabilitación ha sido clausurado por el personal municipal, a pesar de que ya había sido advertido sobre la falta de permisos adecuados. Las autoridades han confirmado la detención de varias personas que están bajo investigación, a la espera de los resultados de las pericias forenses y judiciales. La madre del joven, quien lo había llevado al centro en busca de ayuda, expresó su dolor al afirmar: “Entró buscando ayuda y me lo devolvieron en un ataúd. Pido justicia, que la muerte de mi hijo no quede impune”. Hasta el momento, el Centro de Rehabilitación Cristiano no ha emitido declaraciones sobre el caso, mientras la investigación avanza.



