En el Festival de Málaga, se presentó 'Después de Kim', una conmovedora película de Ángeles González-Sinde que aborda el desconcierto de unos padres al enfrentarse a la muerte de su hija, con quien han estado distanciados. Los protagonistas, interpretados por Adriana Ozores y Darío Grandinetti, reciben la noticia del fallecimiento de Kim y viajan desde Buenos Aires a Benidorm, un escenario peculiar que sirve de telón de fondo para su duelo.
La trama se desarrolla en un contexto de drama e intriga, mientras Juan y Gloria, un matrimonio divorciado desde hace dos décadas, intentan comprender su relación con la hija que perdieron y descubren que tienen un nieto en paradero desconocido. Esta búsqueda los lleva a reflexionar sobre su propia vida y las decisiones que han tomado, revelando la complejidad de la dinámica familiar en un mundo donde las relaciones se fragmentan con facilidad.
González-Sinde, quien también escribió la novela original, ha señalado que eligió Benidorm por su singularidad, un lugar que refleja la diversidad y los contrastes de la vida moderna. A través de esta historia, se plantea un importante cuestionamiento sobre la conexión familiar y las culpas que pueden surgir cuando el pasado se interpone en el presente, una temática que resuena con muchas familias contemporáneas que enfrentan situaciones similares.


