El caso de Blanca Saraí Palacios Reyes, una joven salvadoreña que viajó a Guatemala para conmemorar el Día de San Valentín, ha tomado un giro inquietante. Su cuerpo fue hallado el 14 de febrero con múltiples heridas de bala, lo que desató una investigación que se apoya en pruebas técnicas y testimoniales recolectadas por las autoridades locales.

Cinco días después del crimen, la Fiscalía contra el Delito de Femicidio, junto con la Policía Nacional Civil, llevó a cabo un operativo autorizado por la jueza María Sandoval Valdez. Durante esta acción, se localizó un Ford Escape S negro, modelo 2017, que Palacios Reyes había conducido desde El Salvador. Este vehículo, identificado en las grabaciones de videovigilancia de diversas zonas de la capital, fue encontrado en el sótano de un edificio en la zona 1, donde se hallaron varios objetos, incluidas dos tarjetas y latas de cerveza.

Las primeras investigaciones indican que la joven ingresó a Guatemala el 14 de febrero y se dirigió al Centro Histórico, donde aparentemente se iba a reunir con su pareja, a quien conoció a través de redes sociales. Esa misma noche, fue encontrada gravemente herida en una colonia de la ciudad. Lamentablemente, su familia no fue informada de su muerte hasta el 18 de febrero, cuando viajaron a Guatemala para identificar su cuerpo en el Instituto Nacional de Ciencias Forenses, que confirmó que la causa del fallecimiento fueron disparos de arma de fuego. Las autoridades continúan trabajando en la reconstrucción de los hechos y el análisis de las pruebas balísticas y huellas encontradas.