En una reciente participación en un podcast, Mirian Patiño, destacada jugadora de Universitario de Deportes, abordó la problemática de las amenazas que han sufrido sus compañeras en la Liga Peruana de Vóley. Tras conseguir el tercer puesto en la competencia, la líbero no solo celebró el logro deportivo, sino que también utilizó la plataforma para poner de relieve la grave situación que enfrentan las atletas, especialmente en lo que respecta al acoso y las amenazas por parte de algunos aficionados. Este tema resuena con particular fuerza en el contexto del deporte peruano, donde la violencia y la agresión verbal han comenzado a ser una constante preocupante.
Patiño recordó el complicado momento que vivió su compañera Cat Flood, quien se vio obligada a ausentarse de los partidos por cuestiones familiares tras recibir amenazas de muerte. "No somos las únicas que hemos enfrentado esta situación; Cat mencionó en su momento las amenazas que recibió. Ella necesitaba estar con su familia en Navidad, y el entrenador entendió la gravedad de la situación y le otorgó el permiso para ausentarse", explicó Patiño. Este episodio no es aislado y pone de manifiesto la urgencia de crear un entorno seguro para las deportistas, donde el apoyo familiar y la salud mental sean prioridad.
La jugadora también hizo mención a los recientes incidentes ocurridos durante la final entre Universidad San Martín y Alianza Lima, donde aficionados de Alianza retiraron a simpatizantes de San Martín del Polideportivo Lucha Fuentes. "Esto no tiene sentido. El vóley debería ser un evento familiar, no un escenario de rivalidad violenta como en el fútbol. Hay niños, mujeres embarazadas y personas mayores que asisten a disfrutar de un espectáculo. ¿Por qué se permite este comportamiento?", se preguntó Patiño, quien enfatiza que el deporte debe ser un espacio de inclusión y respeto.
Mirian Patiño también recordó el descenso de Universitario hace trece años, un evento que marcó un antes y un después en la historia del club y que, según ella, debería ser un precedente para tomar acciones más drásticas en la actualidad. "No podemos permitir que lo que ocurrió en los coliseos se normalice. En la semifinal también se presentaron situaciones inaceptables. Si Universitario fue descendido en su momento, ¿por qué no se aplicarían las mismas sanciones a otros clubes cuyos aficionados incurren en conductas negativas?", cuestionó la jugadora, revelando su frustración ante la falta de medidas eficaces.
A lo largo de su intervención, Patiño hizo eco de la preocupación generalizada entre las jugadoras sobre la atmósfera de tensión que se ha ido generando en torno a los partidos. Hizo referencia a los problemas que surgieron incluso durante la premiación del extra game de la final, donde hinchas de Universitario fueron criticados por asistir, sugiriendo que su presencia era una provocación hacia Alianza. "El hecho de que haya personas con la camiseta de Universitario no implica que estén provocando. Están allí para apoyar a su equipo, que ha conseguido un gran logro tras mucho tiempo", aclaró, defendiendo el derecho de los aficionados a celebrar el éxito de su club.
Finalmente, Patiño reflexionó sobre las potenciales consecuencias si Universitario hubiera llegado a la final. "Estábamos a solo tres puntos de jugar ese partido decisivo. Si solo por ir a celebrar un tercer puesto hubo problemas, ¿qué habría pasado si hubiéramos disputado la final? La tensión y la violencia podrían haberse intensificado aún más", concluyó. Su llamado a la acción no solo busca proteger a las jugadoras de vóley, sino también establecer un precedente en el deporte que promueva el respeto y la seguridad para todos los involucrados.



