En un reciente encuentro sobre LegalTech e Inteligencia Artificial, Grisel Giunta, responsable de la Cátedra Minsait-UV, subrayó la necesidad de una formación que combine la práctica institucional y la reflexión académica para enfrentar los desafíos que la inteligencia artificial plantea en el ámbito jurídico. Según se destacó, la digitalización del sistema judicial está atravesando una etapa crucial, caracterizada por la implementación de tecnologías avanzadas. Minsait, la división de transformación digital del Grupo Indra, propone que este proceso debe ser guiado por un enfoque estratégico y responsable para maximizar oportunidades y mitigar riesgos.

Leticia Gómez, líder de Estrategia de IA en Minsait, señaló que la incorporación de inteligencia artificial en el ámbito judicial ofrece ventajas significativas, como la capacidad de organizar y extraer evidencias de grandes volúmenes de datos en cuestión de segundos. La administración de justicia, que frecuentemente maneja información desestructurada en múltiples formatos, podría beneficiarse enormemente de la IA generativa. Sin embargo, Gómez advirtió que su implementación debe basarse en principios éticos y contar con supervisión humana para proteger los derechos fundamentales.

Minsait también resaltó que este avance tecnológico se produce en un contexto en el que los juzgados enfrentan cargas de trabajo elevadas y plazos prolongados de resolución. La automatización de tareas repetitivas, como la indexación de documentos y la búsqueda de jurisprudencia, permitiría a los jueces y profesionales del derecho concentrarse en tareas más interpretativas y de mayor valor. Además, Gómez alertó sobre los peligros de un sistema que tome decisiones automáticas sobre la libertad de las personas, lo que podría comprometer derechos esenciales, como la presunción de inocencia y el derecho a la defensa, prohibido por la normativa europea.