El titular de la cartera de Defensa, Pedro Sánchez, rechazó las acusaciones de corrupción en relación con el contrato para la compra del Escudo Nacional Antidrones. En su declaración, el ministro calificó de "falsas" las afirmaciones sobre irregularidades en la licitación, la cual asciende a 1.681 millones de dólares (aproximadamente 6,2 billones de pesos). Esta respuesta surge tras la difusión de un informe que vinculaba a empresarios cercanos a funcionarios del gobierno con el proceso de adquisición.

Sánchez explicó que el Ministerio de Defensa se encuentra en la fase precontractual de un proyecto diseñado para contrarrestar ataques con drones armados, que en los últimos cinco años han ocasionado al menos 62 muertes y más de 860 incidentes violentos. Según el mencionado informe, la empresa Force Improvement LLC, conectada con Camilo Benedetti, hermano del ministro del Interior, Armando Benedetti, podría estar interesada en la adjudicación a la firma turca MKE Corporation.

El ministro enfatizó que no existen intereses externos en la elaboración del contrato y que la selección está a cargo de un grupo de expertos del Ejército, la Fuerza Aeroespacial, la Armada y la Policía Nacional, en colaboración con la Dirección de Contratación del Ministerio. Además, reafirmó que el proceso cuenta con el respaldo de organismos de control como la Contraloría y la Procuraduría, y que se está llevando a cabo de manera transparente. "Hemos demostrado actuar con total transparencia en otros contratos", concluyó Sánchez, señalando ejemplos de éxito en la gestión de recursos públicos.