Las milicias proiraníes conocidas como Resistencia Islámica en Irak han declarado este viernes haber derribado un avión cisterna KC-135 de la Fuerza Aérea estadounidense en el oeste del país. Esta afirmación se produce pocas horas después de que el Ejército de Estados Unidos confirmara la "pérdida" de una de estas aeronaves, indicando que se había estrellado en la misma región.
En un comunicado, los miembros de la Resistencia Islámica sostienen que llevaron a cabo el ataque utilizando armamento específico, subrayando su compromiso con la defensa de la soberanía nacional y el espacio aéreo de Irak, que consideran violado por las fuerzas ocupantes. Además, han afirmado haber atacado un segundo avión KC-135, aunque este habría logrado realizar un aterrizaje de emergencia tras ser alcanzado.
Esta versión de los hechos contradice la información proporcionada por el Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM), que aseguró que en el incidente estuvieron involucradas dos aeronaves, y que el suceso no se había producido como resultado de fuego hostil o de fuego amigo. La tensión en la región se intensifica con estas declaraciones, en un contexto donde la presencia militar estadounidense sigue siendo un tema controversial en Irak.



