El 3 de marzo de 2026 se convertirá en un hito para el ámbito laboral en México, al entrar en vigor una reforma constitucional que establece una jornada laboral de 40 horas semanales. Esta iniciativa, firmada por la presidenta Claudia Sheinbaum y aprobada por el Congreso de la Unión, marca un avance significativo en la regulación del tiempo de trabajo, pero también introduce restricciones claras sobre las horas extras y su remuneración.

De acuerdo con el nuevo texto del Artículo 123 de la Constitución, los trabajadores no podrán realizar más de 12 horas extras a la semana, con un máximo de 4 horas diarias durante un máximo de 4 días. Cualquier solicitud que exceda estos límites será considerada una violación a la Constitución, lo que implica una fuerte protección para los derechos laborales.

Además, la reforma también establece una protección especial para los trabajadores menores de 18 años, prohibiendo totalmente su participación en horas extraordinarias sin excepciones. La jornada diaria seguirá siendo de 8 horas, y se mantendrán sin cambios las disposiciones relacionadas con el pago de prima dominical y las prestaciones por días festivos. Importante es destacar que ningún trabajador verá afectado su salario ni sus beneficios debido a esta nueva normativa, que ya es efectiva mientras el Congreso trabaja en la actualización de la Ley Federal del Trabajo.