La interrupción de la educación afecta a niños y niñas en diversas naciones del Medio Oriente, tras recientes ataques que llevaron al cierre de escuelas en Israel, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin y Omán. Según informes de Naciones Unidas, esta situación se ha intensificado tras un bombardeo en el sur de Irán, que, según Teherán, dejó cerca de 180 víctimas fatales, en su mayoría menores. Este alarmante panorama ha puesto en el centro de la discusión internacional el derecho a la educación en contextos de conflicto.
La reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, que tuvo lugar este lunes, fue presidida por Melania Trump, un hecho sin precedentes ya que es la primera vez que una primera dama asume este rol en el organismo. Durante el encuentro, se hizo hincapié en el derecho esencial a la educación para los niños afectados por la violencia. Rosemary DiCarlo, secretaria general adjunta de la ONU para Asuntos Políticos y Consolidación de la Paz, destacó el impacto directo de los recientes conflictos armados en la infancia, poniendo de relieve los ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán, así como las respuestas de estos países.
En su intervención, DiCarlo propuso el "aprendizaje digital" como una estrategia viable para asegurar el acceso a la educación en situaciones de crisis, donde las escuelas están cerradas o los alumnos se ven obligados a huir. Actualmente, se estima que 234 millones de menores en contextos de conflicto requieren apoyo educativo, y 85 millones están completamente fuera del sistema. DiCarlo enfatizó que la protección de la infancia depende de la prevención y el cese de las hostilidades, al tiempo que destacó la relevancia de soluciones temporales como la educación en línea. Por su parte, Melania Trump, en representación de Estados Unidos, aseguró que su país respalda a todos los niños del planeta, argumentando que la educación forja los valores fundamentales de una nación y que el conocimiento es clave para transformar el miedo en paz.



