La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) reclamó la consolidación de un plan nacional contra los incendios y el humo que dé continuidad a la primera guía específica publicada por el Ministerio de Sanidad. La entidad médica advirtió que estos episodios ya representan un problema de salud pública y pidió reforzar la capacidad de atención sanitaria mientras se desarrollan.
Ante los incendios registrados en distintos puntos de España, la SEMI alertó sobre el impacto de la contaminación generada por el humo en la salud de la población. Como referencia, señaló que durante los incendios ocurridos el año pasado en Los Ángeles, Estados Unidos, las consultas respiratorias de urgencia aumentaron un 41% en las zonas más expuestas.
La sociedad médica propuso implementar en España un plan coordinado que proporcione a los servicios sanitarios los recursos necesarios para responder al incremento de la demanda. En particular, mencionó la necesidad de fortalecer la teleconsulta, los servicios de Urgencias y las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).
Además, los médicos internistas plantearon mejorar los sistemas de alerta sobre la calidad del aire y garantizar la protección de los pacientes más vulnerables mediante estrategias preventivas y una planificación asistencial adecuada. Según explicaron, el humo de los incendios forestales contiene una combinación de partículas finas (PM2.5), partículas gruesas (PM10), ozono y compuestos orgánicos volátiles. Las PM10 quedan retenidas en las vías respiratorias superiores, mientras que la presencia de partículas finas forma parte de la preocupación sanitaria advertida por la entidad.



