El ministro de Exteriores de Mauritania, Mohamed Salem Merzoug, reclamó este viernes ante la Asamblea General de las Naciones Unidas una respuesta internacional coordinada para abordar los flujos migratorios globales. En ese marco, defendió el principio de “responsabilidad compartida” entre los países involucrados.

Durante su intervención, el funcionario sostuvo que la migración responde principalmente a la “búsqueda de oportunidades de empleo y desarrollo”. Por eso, llamó a analizar la complejidad del fenómeno “sin estridencias”, con un enfoque pragmático y humanitario, y señaló que la migración está en el “centro de este desafío común”.

“Necesitamos una respuesta a este desafío con colaboración entre los países de origen, tránsito y destino. Es importante que las responsabilidades se compartan y que se traten las causas reales de la migración irregular, al tiempo que se combate la trata de seres humanos”, afirmó Merzoug ante el pleno.

El jefe de la diplomacia de Nouakchott también remarcó que cualquier estrategia para contener la migración irregular debe priorizar la dignidad y los derechos fundamentales de los migrantes. Según planteó, una gestión sostenible del fenómeno requiere solidaridad internacional y desarrollo socioeconómico en las regiones de origen. Mauritania es uno de los principales puntos de salida de la ruta del Atlántico.