La comunidad artística de El Salvador se encuentra en estado de alerta por la delicada salud de Mauricio Bonilla, destacado coreógrafo y figura emblemática de la danza en el país. Bonilla se encuentra hospitalizado tras sufrir una hemorragia provocada por várices esofágicas. Aunque recientemente se sometió a una cirugía, su proceso de recuperación se presenta como un desafío complicado.

Este no es el primer contratiempo que enfrenta el artista; en 2020, durante la pandemia de Covid-19, ya había atravesado una situación similar que evidenció la gravedad de su condición. Su hermana, Teresita Bonilla, ha compartido que el equipo médico está atendiendo de manera integral su salud, aunque advierten que la recuperación será prolongada y demandará tiempo antes de que el bailarín pueda regresar a los escenarios.

Las complicaciones en su salud se intensificaron tras una reacción adversa a medicamentos recibidos luego de una extracción dental en febrero. La diabetes que padece también ha limitado las opciones de tratamiento disponibles. La familia ha hecho un llamado a la solidaridad y ha abierto canales para quienes deseen contribuir a su recuperación. A pesar de su situación, Teresita asegura que Mauricio mantiene un espíritu positivo y anhela volver a cautivar al público con su arte, recordando que su legado ha sido crucial en la formación de nuevas generaciones de bailarines en El Salvador.