El próximo 29 de mayo, más de 9 millones de estudiantes, junto a alrededor de 613 mil docentes de cerca de 87 mil instituciones educativas tanto públicas como privadas, se unirán al Primer Simulacro Nacional Multipeligro 2026. Esta iniciativa, impulsada por el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y el Ministerio de Educación (Minedu), busca evaluar y fortalecer la preparación de la comunidad escolar ante diversas amenazas naturales que podrían afectar a la población.
El simulacro se llevará a cabo en tres turnos: a las 10 de la mañana, a las 3 de la tarde y a las 8 de la noche. Esta actividad no solo tiene como objetivo poner a prueba los protocolos de evacuación y respuesta ante emergencias, sino también concienciar a los estudiantes y docentes sobre la importancia de estar preparados ante situaciones que pueden poner en riesgo su seguridad. Con el enfoque “multipeligro”, cada región del país recreará los escenarios de riesgo más frecuentes en su área, abarcando desde sismos y tsunamis en la costa, hasta inundaciones y deslizamientos de tierra en las zonas andinas y amazónicas.
Cada institución educativa tendrá brigadas de educación ambiental y gestión del riesgo de desastres, quienes se encargarán de guiar las evacuaciones, señalizar las rutas seguras y verificar que los espacios estén acondicionados para responder a emergencias. Este trabajo en equipo es crucial para asegurar que tanto estudiantes como docentes puedan reaccionar de manera ordenada y eficiente ante cualquier eventualidad. La ministra de Educación, María Esther Cuadros, enfatizó la relevancia de estos simulacros para que las escuelas puedan evaluar sus capacidades de respuesta.
"Los simulacros son una gran oportunidad para que las instituciones educativas del país evalúen sus capacidades de preparación y respuesta. Estos ejercicios salvan vidas, porque saber cómo reaccionar ante un peligro nos permite actuar mejor en una situación real", expresó Cuadros, destacando la importancia de fomentar una cultura de prevención dentro del sistema educativo.
Por su parte, Catherine Palacios, subdirectora de Preparación del Indeci, aclaró que el enfoque multipeligro se adapta a la realidad de cada región. En zonas como el Cinturón de Fuego del Pacífico, la mayoría de los colegios optará por simular la respuesta ante un sismo, mientras que en áreas amazónicas y andinas, como Huánuco, Pasco, San Martín y Loreto, se priorizarán simulacros enfocados en emergencias por lluvias y desbordes. Este enfoque personalizado es fundamental para que los estudiantes se sientan más conectados con los riesgos que enfrentan en sus comunidades.
La dinámica del simulacro seguirá una secuencia bien definida: se iniciará con una alerta sonora, luego los estudiantes deberán dirigirse a zonas seguras internas antes de evacuar a los puntos de reunión externos siguiendo las rutas previamente establecidas. En Lima y Callao, los colegios simularán la reacción ante un sismo y, en el litoral, se incluirá la posibilidad de un tsunami. Este ejercicio es una oportunidad para que los estudiantes y el personal escolar se familiaricen con los procedimientos necesarios en situaciones de crisis.
Una vez concluido el simulacro, cada establecimiento educativo deberá enviar un informe detallado sobre el desarrollo y evaluación del ejercicio a través de la plataforma oficial del COES Educación en los siete días siguientes. La participación activa en este tipo de iniciativas no solo permite a los estudiantes practicar sus habilidades de respuesta, sino que también les ayuda a identificar áreas de mejora en sus protocolos de seguridad. Para las familias, el simulacro representa una oportunidad para conocer mejor los planes de emergencia de sus hijos y fomentar un ambiente de seguridad y prevención en el hogar.



