Más de 200 personas migrantes regresaron voluntariamente a Marruecos durante la mañana de este martes, luego del desalojo de los asentamientos improvisados instalados en la playa de Benítez, en Ceuta. Según fuentes policiales, quienes optaron por volver lo hicieron sin ser filiados por la Policía Nacional y sin acceder a la posibilidad de solicitar protección internacional.
El operativo se realizó por motivos de seguridad en el sector próximo a la planta desalinizadora. Luego del desalojo, agentes de la Policía Nacional escoltaron hasta el paso fronterizo de El Tarajal a los autobuses en los que fueron trasladadas las personas de nacionalidad marroquí.
Una parte de los migrantes aceptó ser trasladada al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE). Allí estaba previsto que comenzara el triaje de entre 300 y 400 personas, con el objetivo de distribuirlas posteriormente en el dispositivo de acogida ubicado en Loma Colmenar. En ese lugar se ampliaron las plazas mediante la instalación de nuevas carpas.
Otros migrantes eligieron regresar a Marruecos de manera voluntaria, una alternativa que les fue comunicada durante el operativo por un intérprete que acompañaba a los agentes. Las estimaciones policiales ubican la cifra de retornados por encima de las 200 personas, aunque algunas fuentes la sitúan cerca de 250. Todas coincidieron en que la salida a pie hacia el país vecino fue constante durante la mañana.
Las personas que decidieron regresar llevaban alrededor de dos meses viviendo en la calle, desde la entrada masiva registrada el 30 y el 31 de julio. Al optar por el retorno, no llegaron a ser registradas por la Policía Nacional ni iniciaron un pedido de asilo.



