En el contexto de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, marzo se ha convertido en un mes crítico para las defensoras de derechos humanos en México y Mesoamérica. Según un reciente informe del colectivo IM-Defensoras, este periodo, que tradicionalmente se asocia con la lucha contra la violencia de género, ha revelado una alarmante cantidad de agresiones, consolidándose como el más peligroso de los últimos seis años.
Desde 2020 hasta 2025, se registraron un total de 5.672 ataques dirigidos a 907 defensoras y 65 organizaciones en países como México, Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua. Estas cifras representan el 13% del total de agresiones documentadas en ese tiempo. En particular, el informe señala que cerca del 41% de las agresiones ocurridas en marzo se produjeron en el ámbito digital, lo que pone de manifiesto el riesgo creciente al que se enfrentan las activistas en el entorno virtual y físico.
Además, el documento destaca que el 32% de las agresiones se relaciona con ataques a la integridad personal, incluyendo violencia física, verbal y psicológica, así como un uso excesivo de la fuerza. En Nicaragua, la represión estatal ha impedido que las defensoras puedan manifestarse el 8 de marzo durante ocho años consecutivos. Este contexto peligroso se agrava con la proliferación de discursos misóginos y antiderechos, así como políticas intervencionistas que afectan a comunidades vulnerables en la región.



