El Gobierno de Marruecos firmó en Rabat un acuerdo para incorporarse a la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF, por sus siglas en inglés) en Gaza, una estructura contemplada en la propuesta presentada por Estados Unidos para el futuro de la Franja. El plan fue aprobado en octubre de 2025 por Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), aunque desde entonces enfrenta obstáculos que impiden avanzar hacia la segunda fase del acuerdo.

La firma se concretó durante una visita a la capital marroquí de Nickolay Mladenov, secretario de la Junta de Paz, organismo presidido por Donald Trump. Tras el encuentro, el ministro de Exteriores de Marruecos, Naser Burita, afirmó que la decisión expresa el “compromiso” de su país con “la paz y la estabilidad” en Oriente Próximo, además de su “apoyo constante” al pueblo palestino.

“La visión real siempre ha sido coherente”, sostuvo Burita al referirse a la postura del rey Mohamed VI sobre la cuestión palestina. El canciller agregó que esa posición está orientada hacia “soluciones concretas, con contribuciones tangibles y pragmáticas”, sin alterar las posturas “constantes y de principios” del Reino de Marruecos.

Mladenov, por su parte, expresó su “sincera gratitud” al monarca marroquí por su “visionario liderazgo” y destacó la “significativa contribución” de Rabat a la ISF. Según la información difundida tras la firma, la participación marroquí contempla apoyo en materia de seguridad, asistencia humanitaria y el despliegue de un hospital de campaña.