El ministro de Exteriores de Marruecos, Naser Burita, afirmó que la disputa por el Sáhara Occidental atraviesa “un punto de inflexión histórico” tras la resolución 2797 aprobada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el pasado octubre. Durante su discurso ante la 81ª Asamblea General, el funcionario sostuvo que el texto reconoce el plan de autonomía impulsado por Rabat como “la solución más viable” para el territorio.
Burita vinculó el cambio de escenario con el impulso del rey Mohamed VI y aseguró que, desde la aprobación de la resolución, la disputa regional tomó un rumbo “irreversible”. “Desde entonces, esta disputa regional ha emprendido un rumbo irreversible, rompiendo con el pasado y mirando hacia el futuro con miras a su resolución definitiva”, declaró.
El ministro marroquí también sostuvo que la salida debe encuadrarse en el plan de autonomía bajo soberanía de Marruecos y en el proceso de negociación política auspiciado por la ONU. Según afirmó, la resolución establece que “no hay solución al margen de la autonomía, bajo soberanía marroquí” y que tampoco existe un mecanismo por fuera de las negociaciones internacionales. Sus declaraciones se produjeron pese a la firme oposición del Frente Polisario a esa vía, que reclama una salida distinta para el territorio en disputa.
Burita añadió que el marco fijado por el Consejo de Seguridad se apoya en principios y parámetros que, a su entender, no dejan margen para interpretaciones sobre sus límites. “Esta vía se fundamenta en principios y parámetros que no admiten interpretación alguna sobre líneas o márgenes, como algunos intentan en vano, engañándose y distanciándose de la realidad”, señaló.



