El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, defendió este miércoles la cooperación de Marruecos para afrontar la crisis migratoria en Ceuta y aseguró que durante agosto se produjeron 17 entradas irregulares en la ciudad. Según precisó, los gendarmes marroquíes también abortaron otros 174 intentos de ingreso, después de la llegada irregular de más de 70.000 personas a finales de julio.
Marlaska brindó esos datos durante su intervención en el Congreso, en respuesta a las interpelaciones formuladas por el Partido Popular y Vox. Los grupos opositores acusaron al Gobierno de no haber previsto lo ocurrido, cuestionaron los informes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y criticaron la relación con Rabat, a la que calificaron de “sumisión” y consideraron incompatible con seguir viendo a Marruecos como un socio fiable.
El ministro informó además que, desde el 10 de agosto, más de 4.600 personas que habían ingresado en Ceuta a finales de julio salieron voluntariamente del territorio. También señaló que ya se realizaron triajes a más de 1.200 personas, con la participación de 78 especialistas de la Policía Nacional y 24 líneas de trabajo actualmente operativas.
De acuerdo con la explicación de Marlaska, el procedimiento permite determinar si cada persona debe ser derivada al retorno, la devolución, la protección internacional o una atención especializada por encontrarse en una situación de vulnerabilidad. En relación con los menores, indicó que el Ministerio del Interior espera que la ciudad autónoma designe un representante legal para poder realizar las actuaciones correspondientes.



