La empresa Maersk ha decidido suspender temporalmente varios de sus servicios marítimos que operan en el golfo Pérsico, afectando las rutas comerciales que conectan Oriente Próximo con Europa y el Lejano Oriente. Esta decisión se produce tras una exhaustiva evaluación de riesgos, en la que se concluyó que la intensificación del conflicto en la región compromete la seguridad de las operaciones marítimas.

El anuncio, realizado este viernes, incluye la suspensión de los itinerarios FM1 y ME11, que son fundamentales para el transporte de mercancías entre el Lejano Oriente, Oriente Próximo y Europa. Además, la compañía ha decidido detener sus servicios de lanzadera en el golfo Pérsico, priorizando la seguridad del personal y de los buques involucrados en estas operaciones, mientras se busca mitigar el impacto en la red global de la empresa.

Previo a esta medida, Maersk había restringido la aceptación de nuevas reservas para envíos hacia y desde varios países de la región, incluyendo Emiratos Árabes Unidos, Omán, Irak y Qatar. Estas restricciones se mantendrán vigentes hasta que se reduzcan los riesgos asociados a la situación conflictiva. Por otro lado, también se han realizado ajustes en el servicio ME1, que conecta Oriente Próximo con el norte de Europa, suspenderá temporalmente sus escalas en Jebel Ali, aunque continuará operando en India y Omán.

A través de su comunicado, Maersk reafirma su compromiso con la seguridad y la continuidad de sus operaciones, asegurando que estas decisiones son necesarias para proteger tanto a su personal como a sus activos en una de las regiones más delicadas del comercio marítimo mundial.