El próximo domingo 8 de marzo de 2026, Madrid será escenario de dos manifestaciones feministas que se llevarán a cabo de manera simultánea, evidenciando la fragmentación que persiste en el movimiento. El año pasado, la movilización por el Día Internacional de la Mujer reunió a 34.500 personas, reflejando un compromiso constante con la lucha, a pesar de las diferencias entre los colectivos que la integran.

Por un lado, el Movimiento Feminista de Madrid ha convocado a marchar desde la plaza de Cibeles hasta Plaza de España a partir de las 12:00. Bajo el lema “Frente a la barbarie patriarcal, feminismo internacionalista”, este grupo abolicionista pone énfasis en la lucha contra el uso del velo y la prostitución, considerándolos elementos que limitan la autonomía de las mujeres. Aseguran que el velo representa una forma de sometimiento que debe ser cuestionada, y exigen un Estado laico que se separe de las influencias religiosas en el ámbito educativo y público.

El foco de esta movilización se centrará en la abolicionismo de la prostitución, argumentando que la legalización de esta práctica equivale a ceder ante la violencia ejercida sobre las mujeres. El Movimiento Feminista de Madrid reclama políticas efectivas que ofrezcan alternativas a quienes se ven forzadas a ejercer la prostitución y critica la falta de acción del gobierno en este tema. Además, el colectivo condena la violencia patriarcal que se manifiesta en conflictos bélicos y genocidios, afirmando que la misoginia permea tanto en la vida pública como en la privada de millones de mujeres en el mundo.

En cuanto a las demandas sociales que se plantean para este 8M, el Movimiento Feminista de Madrid resalta la importancia de proteger los sistemas públicos ante lo que consideran un avance de la ultraderecha y la privatización. Su manifiesto exige el fortalecimiento de los recursos públicos para garantizar el bienestar y la igualdad de todas las mujeres.