El pasado miércoles, Luis Arroyo Sánchez asumió como presidente del Consejo de Ministros, ocupando el cargo tras la dimisión de Denisse Miralles. Previamente, Arroyo se desempeñaba como ministro de Defensa, un puesto clave en el gabinete peruano.

En su declaración jurada, el nuevo premier mencionó un caso que se cerró en el Fuero Militar Policial, la jurisdicción específica encargada de juzgar a miembros de las fuerzas armadas y de la policía. Sin embargo, no brindó detalles exhaustivos sobre este proceso que había enfrentado.

El tribunal militar había condenado a Arroyo en 2019 a tres años de prisión efectiva por un delito relacionado con el ejercicio del mando, al haber autorizado la entrega de motores a un civil sin el respaldo de un informe técnico. No obstante, en enero de 2023, la misma sala que lo había condenado decidió absolverlo, argumentando la existencia de nuevas pruebas que no se habían considerado anteriormente, incluyendo una directiva del Ejército que señalaba la falta de una norma reguladora en el momento de los hechos.