Los rebeldes hutíes de Yemen reivindicaron este martes un nuevo ataque contra una refinería de la empresa saudita Aramco ubicada en Jizán, en el suroeste de Arabia Saudita. La ofensiva se produjo en un contexto de creciente tensión regional, vinculada con la ofensiva iniciada en febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
De acuerdo con un comunicado difundido por el grupo, la operación fue ejecutada con varios drones. Los hutíes sostuvieron que el ataque respondió a una violación del espacio aéreo de las provincias yemeníes de Saada y Hajjá y afirmaron que el objetivo fue alcanzado con precisión. El movimiento controla desde septiembre de 2014 amplias zonas del norte y el oeste de Yemen, incluida la capital, Saná.
En paralelo, el Ejército de Yemen informó que durante las últimas 24 horas llevó a cabo más de 130 operaciones contra posiciones de los rebeldes, aunque no precisó si hubo víctimas o daños materiales. Dos días antes, las autoridades militares habían reportado más de 180 ataques contra objetivos hutíes y asegurado que esas acciones habían dejado “decenas” de heridos entre las filas insurgentes.
El lunes, además, los hutíes habían reivindicado ataques con misiles contra un buque militar saudita frente al puerto de Moca, en el suroeste del país. Según la información disponible, otras cuatro embarcaciones que operaban en la zona también resultaron afectadas. El episodio se suma a una serie de ataques cruzados que mantienen elevada la tensión entre las fuerzas yemeníes y Arabia Saudita.



