El costo promedio de la nafta en Estados Unidos ha alcanzado los 3,69 dólares por galón, marcando un incremento cercano al 24% desde el inicio del conflicto con Irán, que comenzó el 28 de febrero. Este aumento fue reportado por la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA). Durante la última semana, los precios del petróleo se mantuvieron alrededor de los 100 dólares por barril, mientras que las tensiones en Medio Oriente continúan en aumento.
El estrecho de Ormuz, una vía crucial por donde transita el 20% del petróleo mundial, se encuentra prácticamente bloqueado desde el inicio de la guerra, lo que ha afectado seriamente la circulación de petroleros en la región. Esto ha interrumpido el comercio de crudo proveniente de países con abundantes recursos hidrocarburíferos, exacerbando la crisis de suministro.
La situación actual también impacta otras áreas de la economía, como la industria alimentaria y los costos de transporte. Los analistas advierten que el aumento en los precios del combustible podría repercutir en los costos de los alimentos y fertilizantes. Asimismo, las aerolíneas se ven obligadas a ajustar sus tarifas debido al incremento en los costos operativos relacionados con el combustible. Este escenario complica aún más las promesas económicas del presidente Donald Trump, quien había logrado reducir los precios de la nafta por debajo de los 3 dólares en diciembre del año anterior.



