Los incendios forestales que afectan al suroeste de Francia ya obligaron a evacuar a más de 200.000 personas y destruyeron casi 98.000 hectáreas. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó la superficie arrasada como un récord y anticipó nuevas movilizaciones del Ejército durante las próximas horas. La emergencia también impactó en la organización del Tour de Francia: los responsables de la competencia anunciaron que reducirán la etapa final prevista para mañana en París para facilitar la asignación de recursos destinados al combate del fuego.
El departamento de Gironda concentra la situación más grave. Allí fueron evacuadas 167.000 personas, aproximadamente un tercio de ellas durante la última noche, mientras que otras 30.000 debieron abandonar sus hogares en la vecina región de Landas. Las llamas ya consumieron 40.000 hectáreas en Gironda y la evolución del incendio continúa condicionada por las condiciones meteorológicas. Aunque la humedad aumentó durante la mañana, los vientos comenzaron a soplar de oeste a este y aceleraron la propagación, por ahora con menor intensidad.
La pausa relativa permitió que bomberos y militares avanzaran sobre el frente de las llamas. Actualmente hay 500 efectivos desplegados, una cantidad similar llegará en las próximas horas y un protocolo adicional habilitó la incorporación de otros 500. Al menos 54 bomberos debieron recibir atención médica y nueve fueron evacuados, según la información disponible sobre el operativo.



