Las Fuerzas Armadas de la insurgencia hutí afirmaron que provocaron más de 200 bajas, entre muertos y heridos, a tropas de refuerzo saudíes durante sus últimas operaciones militares. Además, denunciaron la presunta ejecución de varios prisioneros de guerra capturados por sus combatientes.

El portavoz oficial de las fuerzas hutíes, el general de brigada Yahya Sari, atribuyó el balance a decenas de ataques realizados en las últimas horas contra movimientos de la coalición en las zonas de Ras al Ara y Al Saqiya. Según su descripción, las pérdidas humanas y materiales sufridas por las fuerzas saudíes serían inéditas y no tendrían precedentes en comparación con enfrentamientos anteriores.

En paralelo, el Comité Nacional de Asuntos de los Prisioneros de la milicia condenó lo que calificó como un “brutal crimen” contra varios combatientes capturados en las afueras del distrito de Dhubab, en el suroeste de Yemen. El organismo sostuvo que integrantes de la coalición liderada por Riad ejecutaron a los prisioneros mediante disparos y atropellos con vehículos blindados de fabricación estadounidense. La insurgencia responsabilizó “moral y legalmente” al régimen saudí por estos hechos.