Los enviados del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, llegaron este sábado a Moscú a bordo de un vuelo militar estadounidense. Durante su visita mantendrán contactos con el Kremlin y, previsiblemente, presentarán una propuesta para avanzar hacia el final de la guerra en Ucrania.
Ambos funcionarios fueron recibidos en el Aeropuerto Internacional de Moscú-Vnúkovo por Kiril Dimitriev, representante especial del presidente ruso, Vladimir Putin, para Inversiones y Cooperación Económica con Países Extranjeros, y director del Fondo de Inversiones Directas de Rusia. El avión, identificado como SAM934 de las Fuerzas Aéreas estadounidenses, aterrizó a las 12.52 de Moscú —11.52 en la España peninsular—, después de partir de Miami y realizar una escala en Helsinki.
Putin había señalado que Witkoff y Kushner son “siempre bienvenidos” como invitados en Rusia y que Moscú “está feliz de trabajar con ellos”. Un día antes, el portavoz presidencial ruso, Dimitri Peskov, había anticipado que el Kremlin informaría sobre cualquier contacto con los representantes estadounidenses una vez que se concretara.
Trump había adelantado que sus enviados llevarían a Moscú una propuesta destinada a poner fin al conflicto en Ucrania. La llegada de Witkoff y Kushner abre así una nueva instancia de conversaciones entre Washington y Moscú, centrada en explorar una posible salida negociada a la guerra.



