El concepto de buffet, que tiene sus raíces en el idioma francés, originalmente hacía referencia a un aparador donde se exhibían alimentos, y no a un banquete ilimitado como se conoce hoy. Con el paso del tiempo, este término ha evolucionado, convirtiéndose en una de las modalidades de servicio más populares a nivel global, según el Hospitality Institute.
Desde sus inicios, el autoservicio ha permitido a los comensales elegir qué y cuánto desean comer, promoviendo una interacción social que ha sido clave en el desarrollo de los actuales espacios gastronómicos abiertos. Durante las décadas de 1970 y 1980, el buffet libre se consolidó como un símbolo de la gastronomía estadounidense, siendo visto tanto como una opción lujosa como una alternativa conveniente para grupos grandes.
Sin embargo, la llegada de la pandemia de Covid-19 alteró drásticamente este modelo. Con el cierre de restaurantes y la suspensión de operaciones en lugares icónicos como el MGM Grand en Las Vegas, los buffets enfrentaron un duro golpe. A pesar de ello, han comenzado a resurgir, con un notable aumento del 252% en las búsquedas de buffets en Yelp, reflejando un renovado interés por parte de los consumidores, especialmente en formatos asiáticos como el Korean BBQ y el hot pot ilimitados, donde la experiencia de comer se vuelve más interactiva y social.



