Rubén Rosón y Jorge Fernández, integrantes de la Asociación Moza Asturies (AMA), declararon este martes ante el juez por la agresión que denunciaron durante las fiestas de San Mateo, en Oviedo. Antes de comparecer, ambos habían anticipado que ratificarían su versión de los hechos y que responderían a las preguntas de todas las partes.

Según relataron, un grupo al que identifican como ultraderechista vandalizó la caseta de Asturias Acoge, una entidad que presta servicios a inmigrantes. También denunciaron que los agresores arrancaron una pancarta antirracista y un faldón LGTBI, además de proferir insultos como “guarros, rojos de mierda, maricones” y consignas como “Arriba España”.

Los dos miembros de AMA aseguraron que fueron golpeados con puñetazos y patadas, incluso en la cabeza. Fernández afirmó que quedó inconsciente durante unos momentos como consecuencia de la agresión. Rosón sostuvo que lo ocurrido “no puede volver a suceder” ni considerarse una anécdota, y vinculó el episodio con otras agresiones que, según señaló, se produjeron durante las últimas semanas.

“Consideramos que esto es un problema social”, afirmó Rosón. Fernández, por su parte, expresó su expectativa de que el proceso contribuya a demostrar que la Justicia “es igual para todos”. También cuestionó los argumentos planteados por los abogados de la defensa, quienes habían descrito a los acusados como jóvenes de “buena familia” y sin problemas sociales.