Un destacado narcotraficante francés, actualmente detenido en la cárcel La Picota de Bogotá, estaría gestionando una compleja red criminal que opera en el sur de Francia. Según un informe reciente, este capo delictivo, conocido como Karim Ben Addi, alias Fiston o El M7, continúa dirigiendo operaciones desde su celda, manteniendo contacto con su organización a través de dispositivos móviles y aplicaciones seguras.

La investigación revela la participación de exmilitares colombianos convertidos en mercenarios, quienes son reclutados para llevar a cabo tareas de seguridad y, en ocasiones, asesinatos en territorio francés. Estos individuos, atraídos por la promesa de altos salarios, han sido trasladados desde Colombia a diversas localidades en Francia, donde reciben formación y directrices sobre sus misiones delictivas, según testimonios recabados por las autoridades francesas.

Uno de los hallazgos más significativos ocurrió el 15 de noviembre de 2024, cuando un colombiano de 32 años denunció un complot criminal en una comisaría en las cercanías de Lyon. Su declaración llevó a los investigadores a descubrir una célula compuesta por exmilitares colombianos que operaba en una granja en La Chapelle-Villars, donde se les proporcionó armamento y logística para llevar a cabo un asesinato por encargo. La policía francesa ha logrado capturar a varios miembros de esta red y ha confiscado un importante arsenal, lo que sugiere una capacidad operativa mucho más allá de lo habitual en disputas locales.