El reciente informe del Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Líbano ha revelado un aumento alarmante en el número de víctimas de los bombardeos israelíes, que ya superan los 75 muertos y 525 heridos. Esta situación se agrava con la llegada constante de heridos a los hospitales, lo que mantiene a las autoridades en alerta y a la espera de nuevas actualizaciones sobre el balance de víctimas.

Según los datos oficiales, la cifra de muertos asciende a 77 y la de heridos a 527, según lo comunicado por el Centro de Operaciones de Emergencia este jueves. Los ataques israelíes han intensificado sus operaciones en respuesta a los lanzamientos de proyectiles efectuados por el grupo chií Hezbolá, lo que ha derivado en una escalada de tensiones en la frontera sur del país. Este repunte de violencia se produce en el contexto de la reciente muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, en una ofensiva conjunta de EE. UU. e Israel contra Irán.

El Ejército israelí ha intensificado sus ataques aéreos, orientándose a lo que considera “objetivos vinculados a Hezbolá”, mientras que la milicia continúa lanzando proyectiles y drones hacia territorio israelí. Hasta el momento, no se han reportado víctimas israelíes por estos ataques, pero las autoridades han reforzado su presencia militar en el sur de Líbano, lo que ha llevado a una nueva incursión terrestre. A pesar del acuerdo de alto el fuego firmado en noviembre de 2024, la situación se mantiene tensa, con la comunidad internacional, incluida la ONU, pidiendo el respeto de los términos pactados. Las críticas se centran en la presencia de puestos militares israelíes en el sur de Líbano, que el gobierno de Beirut y Hezbolá consideran inaceptables.