Millones de mariposas monarca han comenzado su migración hacia Estados Unidos y Canadá, después de pasar el invierno en los bosques de oyamel en Michoacán y el Estado de México. Este fenómeno anual, que representa uno de los migraciones más impresionantes de la naturaleza, marca el final de su estancia en los santuarios donde han estado desde noviembre.
El ciclo migratorio se activa a finales de marzo, momento en el que las mariposas intensifican su actividad para alimentarse, hidratarse y reproducirse. Este último fin de semana de marzo representa la última oportunidad para que los turistas nacionales e internacionales disfruten de la esplendorosa concentración de estos lepidópteros en Michoacán antes de que emprendan su largo viaje de regreso.
Este año, se ha registrado un significativo aumento en la población de mariposas monarca en México, con una superficie ocupada durante la hibernación que alcanzó las 2.93 hectáreas, lo que implica un incremento del 64% respecto al ciclo anterior. Sin embargo, las autoridades advierten sobre los riesgos que aún persisten debido al uso de plaguicidas y la degradación de su hábitat. A pesar de los avances, los desafíos para la conservación de esta especie emblemática siguen siendo preocupantes.



