El reciente estreno de la película basada en 'Cumbres borrascosas' ha revivido el interés por la obra de Emily Brontë, una de las figuras más destacadas del romanticismo gótico. Junto a sus hermanas, Anne y Charlotte, Brontë ha dejado una huella imborrable en la literatura mundial, siendo Charlotte reconocida principalmente por su célebre novela 'Jane Eyre'.

Sin embargo, el camino hacia el reconocimiento no fue fácil para las Brontë. Mientras que Charlotte rápidamente alcanzó la fama con su obra, tanto 'Cumbres borrascosas' como 'Agnes Grey' enfrentaron críticas severas. La complejidad psicológica que caracteriza a los personajes de 'Cumbres borrascosas' fue mal recibida en su momento, siendo considerada una transgresión moral por los críticos de la época. No fue sino hasta un siglo después que la novela empezó a ser valorada como el clásico que es hoy.

Las dificultades para publicar sus novelas fueron numerosas. A pesar de haber crecido en un entorno relativamente estable, las hermanas enfrentaron obstáculos económicos y prejuicios que las llevaron a financiar sus propias obras. Sin capital propio y limitadas en sus opciones laborales, se vieron obligadas a invertir sus ahorros en la impresión de su primer poemario, lo que representaba una suma considerable para la época. Aunque el primer intento fue un fracaso comercial, su perseverancia las impulsó a seguir adelante en su carrera literaria.