El Gobierno de España recibió luz verde de la Unión Europea para implementar un programa de ayudas directas que alcanzará los 200 millones de euros, orientado a empresas que se dedican a la fabricación y desarrollo de tecnologías para vehículos eléctricos. Esta medida, aprobada recientemente por la Comisión Europea, estará en vigor hasta el 30 de junio de 2026 y tiene como objetivo fortalecer la capacidad nacional en áreas como baterías, almacenamiento energético e hidrógeno.
Con esta iniciativa, las empresas en todo el territorio español podrán acceder a subvenciones que financiarán proyectos destinados a aumentar la producción de baterías y componentes críticos, así como a favorecer la recuperación de materias primas esenciales para el sector. Este marco se enmarca dentro del Pacto por una Industria Limpia, promovido por la UE, que busca acelerar la transición hacia una economía con cero emisiones.
Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea para una Transición Limpia, destacó la relevancia estratégica de esta decisión en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica, subrayando la importancia de reducir la dependencia de combustibles fósiles. La Comisión justificó la aprobación de este régimen al considerarlo necesario y adecuado para facilitar el avance hacia una economía más sostenible. Las ayudas estarán disponibles para empresas de toda España, priorizando las inversiones en tecnologías de almacenamiento de energía y en la producción de materias primas para la cadena de valor de los vehículos eléctricos.



