El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro, considerado su principal rival para las elecciones de octubre, colocaron la seguridad pública como eje de sus discursos de apertura de campaña. Ambos dirigentes encabezaron actos este domingo en sus respectivos bastiones políticos: Lula, en São Bernardo do Campo, estado de São Paulo, y Bolsonaro, en Río de Janeiro.

Lula, que por ahora parte como favorito en las encuestas, anunció que impulsará la creación de un nuevo Ministerio de Seguridad Pública. Según explicó durante un acto realizado en el estadio Vila Euclides, el objetivo será compartir responsabilidades con los estados y enfrentar a quienes controlen una favela o un barrio pobre. “Liberar al pueblo arrestando a todo aquel que crea ser dueño de una favela o un barrio pobre”, afirmó ante sus simpatizantes.

El mandatario también volvió a presentarse como el principal referente de la izquierda y cuestionó a la derecha. “No permitiré que la derecha llegue al poder, una derecha que solía reírse de los niños que morían por falta de medicinas”, sostuvo Lula. “No sé qué futuro se imagina esta gente para el pueblo brasileño”.

Flávio Bolsonaro, en cambio, acusó al gobierno de Lula de no actuar frente al avance de la criminalidad. Durante su acto en la playa de Copacabana, el senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro —actualmente arrestado y condenado a 27 años por golpe de Estado— criticó las prioridades del presidente. “Se pelea con países a 10.000 kilómetros de Brasil”, dijo, en referencia a Israel, “pero no se pelea con el ladrón, narcotraficante, violador, asaltante y asesino que tenemos al lado”.