El 20 de febrero de 2026, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) llevó a cabo la investidura de la reina Sofía como doctora honoris causa durante una ceremonia celebrada en su Paraninfo. Este reconocimiento académico es el más alto que otorga la universidad y es un homenaje a la extensa labor de doña Sofía en los ámbitos de la acción social, la cultura, la ciencia y la educación.
La universidad justificó este nombramiento como una muestra del firme compromiso de la reina con diversas iniciativas sociales, asistenciales y culturales, además de su apoyo a la investigación y la educación. Este evento adquiere un significado especial ya que se produce en un momento en que la madre del rey reanuda sus actividades oficiales tras la reciente pérdida de su hermana, la princesa Irene de Grecia, el 15 de enero.
A pesar de la relevancia del acto, la concesión del título ha generado controversia dentro de la ULPGC. Un grupo de aproximadamente quince profesores emitió un manifiesto titulado “¿Qué significa honrar a alguien en nombre de la universidad?”, en el que expresan su desacuerdo con los criterios utilizados para otorgar esta distinción. Argumentan que los reconocimientos académicos deberían estar relacionados con contribuciones directas al conocimiento y no ser meras formalidades institucionales. En el acto, se destacó el compromiso humanitario de la reina, enfatizando que su labor ha sido siempre en pos de las causas más nobles.



