La reina Letizia retomará su labor solidaria en el ámbito internacional con un viaje a Bolivia programado para el próximo verano. Este desplazamiento, que se perfila como una de las principales actividades de su agenda institucional, la verá lucir su emblemático chaleco rojo, un símbolo de su compromiso con la cooperación global.
Aunque su agenda oficial reiniciará el 24 de febrero con una visita a Huesca en el marco del Tour del Talento de la Fundación Princesa de Girona, la noticia sobre su próximo viaje a Bolivia ha generado gran expectativa. Esta no será una visita protocolaria ni turística, sino una misión enfocada en visibilizar el trabajo que realizan los cooperantes españoles en terreno, reafirmando así su papel como embajadora de la ayuda internacional.
El viaje marcará el undécimo desplazamiento de la reina en este ámbito, consolidando su compromiso con causas sociales. Su última visita a Bolivia fue en 2012, lo que hace que este regreso sea significativo en un país que enfrenta importantes retos sociales y económicos. Durante sus misiones, Letizia se reúne con autoridades locales y beneficiarios de proyectos, con el objetivo de dar visibilidad a iniciativas en áreas como la salud, la educación y el desarrollo sostenible.
El chaleco rojo se ha convertido en un elemento distintivo de sus viajes, simbolizando la cercanía y profesionalismo en su función. Aunque en sus primeras misiones optó por vestimenta civil, con el tiempo este chaleco ha tomado un rol protagónico, enfatizando el contenido y la intención de sus visitas más que el aspecto estilístico.



