La 98ª edición de los Premios Oscar se llevó a cabo en el icónico Dolby Theatre de Los Ángeles, donde se dieron cita las principales figuras del cine a nivel mundial. Este año, la alfombra roja no solo fue un escenario para los grandes nombres de Hollywood, sino que también tuvo un notable protagonismo español, destacando la presencia de actores como Javier Bardem y el director Oliver Laxe, además de los jóvenes talentos Arón Piper y Manu Ríos.
Arón Piper, uno de los primeros en llegar, se presentó con un esmoquin que combinó elementos clásicos y modernos. Optó por una chaqueta blanca cruzada con un diseño estructurado, que contrastó con un pantalón negro de corte acampanado. Completó su look con una pajarita negra y una camisa blanca, además de un elegante broche con pedrería que añadió un toque distintivo a su atuendo, logrando un equilibrio perfecto entre la tradición y la modernidad en su estilo.
Por su parte, Manu Ríos decidió romper con las convenciones y se presentó sin chaqueta, eligiendo en su lugar una camisa de rayas en tonos grises y blancos, con un diseño que combinaba diferentes patrones. Su look se complementó con una corbata de estilo setentero y pantalones negros con bajo acampanado. Este conjunto, de la marca Saint Laurent, reflejó un enfoque más relajado y fresco, mientras que las joyas de Cartier, incluida su notable anillo Panthère, aportaron un toque de sofisticación a su imagen. La creatividad del estilista Marc Forné fue clave en la concepción de este look, reafirmando la conexión artística entre ambos.



